Luces de noche
No me gusta la oscuridad. Nunca me he sentido cómoda a oscuras y desde que nació Rosa he procurado que ella nunca duerma en tinieblas. Se lo incómodo que puede llegar a ser despertarse perdido y rodeado de penumbra. En su habitación (antes la nuestra) usamos una pequeña lámpara de noche (night light) que proyecta una luz lo suficientemente buena como para no sentir miedo cuando uno se despierta, pero lo suficientemente tenue como para no incomodar el sueño de la pequeña.
Me parece que son necesarias también para que cuando los padres entremos a la habitación de los pequeños no entremos a ciegas y a la hora de darles de comer no tengamos que recurrir a encender otras luces mas fuertes. En el mercado hay varios modelos, unas mas bonitas que otras, pero finalmente su propósito es el mismo.
La que usamos nosotros es una lámpara bastante precaria comprada en la tienda del barrio, pero no se las recomiendo porque queda el bombillo muy expuesto y me toca quitarla todas las mañanas para evitar que la Rosa se ponga a jugar con ella. Por eso les recomiendo estos dos modelos: ambos tienen los bombillos cubiertos y el vidrio fuera del alcance de los niños, son portátiles y recargables (asi que si se va la luz, el bombillo no se apaga ¡!)

Las de arriba son el Candeloo y este amigo es el Light Buddy.

Ahora que ya ella no duerme mas con nosotros extraño esa luz amable que me hacia las noche de insomnio mas soportables….tal vez yo también necesite de uno de estos amigos!



